El pasado fin de semana, en las hoces del Riaza y su entorno (Refugio de Montejo e inmediaciones; nordeste de Segovia y sur de Burgos, junto a Soria), el Fondo para el Refugio organizó el XXVII censo de otoño, coordinado por el biólogo Juan Prieto Martín. Participaron cerca de 60 ornitólogos, de distintas provincias españolas (Madrid, Burgos, Segovia, Alicante, La Rioja, Zaragoza, Ciudad Real, Santander, Barcelona, Gerona, etc.) y también de otros países (un chileno y dos mejicanos). [Aunque algunos de los mejores especialistas portugueses en buitres ya habían participado alguna vez en el censo de otoño, nunca antes lo habían hecho naturalistas de fuera de la Península.]
El Fondo agradece la colaboración desinteresada de todos los participantes, de las entidades que prestan amablemente sus locales en distintos pueblos, de la guardería de WWF España en el Refugio, y de otras muchas personas que también ayudan.
El viernes, a las 19 h., tuvo lugar, en el Ayuntamiento de Montejo de la Vega, una charla donde se presentaron nuevos trabajos publicados sobre el Refugio de Rapaces, desde el libro colectivo “La Leyenda de las Cárcavas” hasta la última Hoja Informativa (Nº 33, de 460 páginas).
La reunión previa al censo se celebró el sábado, a las 12 h., en el local de la Asociación Cultural “Nuevo Horizonte”, de Villaverde de Montejo.
Se organizó una colecta con objeto de ayudar, a un pastor de la comarca, en la reparación del tejado de un corral suyo, estropeado este año por los buitres hambrientos. La Junta de Castilla y León no se había hecho cargo de tales gastos alegando que para esas actuaciones no había presupuesto.
El domingo por la tarde, después del censo, tuvo lugar, en Cedillo de la Torre, la Asamblea General del Fondo, según el orden del día ya publicado. También se habló de las posibles IV Jornadas sobre Buitres.
Como novedad recibida posteriormente, puede destacarse que el Procurador del Común de Castilla y León comunica la apertura de un nuevo expediente, relativo al parque natural, a raíz de la queja presentada este mes por el Fondo, después de que la Consejería de Medio Ambiente no haya respondido (desde hace más de tres meses) a la solicitud de revisión de oficio del programa de uso público del parque.
Aunque la elaboración del informe final del censo de otoño, que contiene los datos de todos los informes parciales, dura varios meses, pueden adelantarse algunos datos provisionales. Un primer avance, de gran interés, ya fue puesto, el mismo domingo, por el equipo de Naturalicante, en su página web (www.naturalicante.com). Otros comentarios han aparecido asimismo en distintos foros ornitológicos.
Se contaron al menos 651 buitres leonados, frente a 753 el año anterior. Esta cifra es la más baja de los 15 últimos años, para los censos de otoño. El máximo se alcanzó en 2004, con 1.117 buitres. El declive sufrido en los últimos cinco años, confirmado asimismo con los censos de parejas y de pollos en primavera y verano, es muy preocupante para una especie como el buitre, uno de los vertebrados europeos que se reproducen más despacio. Teniendo en cuenta que la situación de los buitres a nivel mundial parece ser la peor de la historia, según las informaciones publicadas, posiblemente habría que reconsiderar el grado de amenaza real que puede tener el buitre leonado, tal como algunos expertos pioneros ya anticiparon en las I Jornadas sobre Buitres organizadas en 2001 en Ávila (por la UNED).
En cuanto a las causas de esta situación, creemos que siguen vigentes los motivos ya expuestos, tanto en las conclusiones del I Encuentro Nacional sobre Manejo de Aves Carroñeras y Gestión de Muladares (organizado en 2008 en Caravaca de la Cruz, Murcia, por la Asociación Caralluma), como en las III Jornadas sobre Buitres celebradas en 2007 en Plasencia (Cáceres); sin olvidar tampoco, en este caso, los problemas locales. (Entre los problemas señalados, destacan el hambre y sus consecuencias, el veneno, los parques eólicos, los tendidos eléctricos, las molestias humanas, la alteración del hábitat, etc.).
Por otro lado, este último censo de otoño ha reportado múltiples sorpresas. Además, se han visto dos especies (la golondrina común y el papamoscas cerrojillo) que nunca se habían detectado allí en estas fechas de noviembre.
Entre el embalse de Linares y las zonas húmedas del sur de Burgos, se han detectado al menos 18 especies de aves acuáticas, desde ánsares hasta agachadizas.
Se han observado al menos 15 especies de aves rapaces, desde el aguilucho lagunero hasta el búho campestre, sin olvidar el buitre negro y el esmerejón.
Destaca la notable representación de aves esteparias, incluyendo especies como la avutarda o el sisón, que pocas veces se habían anotado en los censos de otoño.
Entre los pájaros poco frecuentes allí, pueden citarse la collalba negra (que tiene en la zona el límite de su área de distribución), el escribano palustre (en el sur de Burgos), etc.
También se han señalado no menos de nueve especies vistas de mamíferos. Destaca la observación de una nutria, en el río. Además, se han detectado tres especies como mínimo de anfibios, etc.
Estos datos se irán completando y ampliando en los próximos meses, hasta terminar el informe final.
Dr. Fidel José Fernández y Fernández-Arroyo



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